viernes, 27 de octubre de 2023
Beneficios de la danza en aulas educativas
Se puede decir que la danza es una actividad que beneficia para la formación del niño satisfaciendo sus necesidades de expresión y creatividad, conociendo su propio cuerpo y descubriendo sus múltiples habilidades y capacidades de movimiento que tiene. El niño con limitaciones funcionales o cognitivos, tiene la oportunidad de mejorar las deficiencias o minusvalías, mediante la danza.
Un estudio realizado en Estocolmo en niños con déficit de atención e hiperactividad (ADHD) por científicos de la Universidad de Karlstad y de la Universidad de Danza de Estocolmo concluyó que la estimulación con danza en chicos hiperactivos de entre 5 y 7 años mejora notablemente su comportamiento y rendimiento en clase. (Cernuda L. 2015)
Diseño del Modelo Dancístico Pedagógico para la inclusión educativa
El diseño de un modelo pedagógico se fundamenta en dos variables: las dimensiones de la danza y los componentes didácticos de la especialidad. Este modelo didáctico se sustenta en fundamentos filosóficos, sociológicos, psico biológicos y pedagógicos, pensando en el niño como un ser complejo que se manifiesta por medio de su corporeidad con el fin de lograr aprendizajes significativos para su formación y desarrollo. Por lo que el enfoque metodológico se centra en el aprendizaje desde la persona, el propio cuerpo, el yo–cuerpo, enfatizando en que la danza es un medio que lleva al estudiante a descubrir cómo aprende mejor, y que aprende moviéndose, por lo tanto, se aprende danzando. La gestión del aprendizaje de los estudiantes se basa principalmente en la organización coherente de los componentes de la didáctica: la situación problemática, los objetivos, los contenidos, los métodos, las formas de organización de la clase, los recursos para la enseñanza y la evaluación.
Con la práctica de la danza, los niños aprenden a utilizar destrezas, procedimientos y conceptos para generar conocimientos, habilidades, hábitos y actitudes que permitan satisfacer sus necesidades y así poder adaptarse al medio satisfactoriamente, puesto que los aprendizajes deben ser para la vida, toda vez que se encuentran estrechamente ligadas entre si sus capacidades y habilidades logrando una educación completa.Estas grandes áreas del desarrollo se refieren a lo cognitivo, lo valórico y lo afectivo, categorías que engloban las siguientes dimensiones: capacidades cognoscitivas (habilidades intelectuales), capacidades sociales (habilidades interpersonales, personales, afectivas, de expresión y de comunicación), las capacidades de movimiento (habilidades motrices) y capacidades físico–energéticas (cualidades físicas o factores ligados a la ejecución el movimiento)
Cada persona tiene diferentes maneras de enfrentar la realidad y por lo tanto su propio estilo de aprendizaje y la predisposición para adoptar una u otra estrategia. En ese sentido, Howard Gardner sostiene que no existe una única forma de inteligencia para lograr éxito en la vida. Se refiere a la teoría de las inteligencias múltiples, indicando siete categorías que son: la lógica matemática, la lingüística, la espacial, la musical, la cinestésica–corporal, la interpersonal y la intrapersonal. (Ferreira. (2009)
Ferreira Urzúa, M. A. (2009). Un enfoque pedagógico de la danza. Revista Educación Física Chile, 268. http://revistas.umce.cl/index.php/refc/article/view/2122



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